{"id":292,"date":"2024-01-16T05:00:07","date_gmt":"2024-01-16T04:00:07","guid":{"rendered":"http:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/?p=292"},"modified":"2024-02-12T10:49:09","modified_gmt":"2024-02-12T15:49:09","slug":"doc-016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/2024\/01\/16\/doc-016\/","title":{"rendered":"La voz de la naturaleza de Dios"},"content":{"rendered":"<h4>Isa\u00edas 6:8<\/h4>\n<p><span class=\"verso\"><em>Despu\u00e9s o\u00ed que el Se\u00f1or preguntaba: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n enviar\u00e9 como mensajero a este pueblo? \u00bfQui\u00e9n ir\u00e1 por nosotros?\u00bb. \u2014Aqu\u00ed estoy yo \u2014le dije\u2014. Env\u00edame a m\u00ed.<\/em> (NTV)<\/span><\/p>\n<p dir=\"LTR\" align=\"JUSTIFY\">Cuando hablamos del llamado de Dios olvidamos lo m\u00e1s importante, es decir, la naturaleza de quien hace el llamamiento. En la actualidad, muchas cosas nos est\u00e1n llamando a cada uno de nosotros. <!--more--><\/p>\n<p dir=\"LTR\" align=\"JUSTIFY\">Atenderemos algunos de estos llamados y otros ni siquiera los vamos a o\u00edr. El llamamiento es la expresi\u00f3n de la naturaleza de Aquel que llama y \u00fanicamente lo podemos reconocer si esa misma naturaleza se encuentra en nosotros. El llamado de Dios expresa su esencia, no la nuestra. Dios teje de manera providencial los hilos de su llamado a trav\u00e9s de nuestras vidas y s\u00f3lo nosotros podemos distinguirlos. Como es el tejido de su voz, directamente para nosotros y sobre un asunto en particular, es in\u00fatil pedir la opini\u00f3n de otra persona. Los tratos con respecto al llamado de Dios deben mantenerse exclusivamente entre nosotros y \u00c9l.<\/p>\n<p>El llamamiento de Dios no es un reflejo de mi naturaleza; mis deseos y temperamento no son tenidos en cuenta. Mientras insista en mis propias cualidades y los rasgos de mi car\u00e1cter, y piense en aquello para lo cual soy apto, nunca oir\u00e9 el llamado divino.\u00a0Pero cuando Dios me lleve a una correcta relaci\u00f3n con \u00c9l, me encontrar\u00e9 en las mismas condiciones que Isa\u00edas. Su alma estaba tan acorde con Dios, debido a la gran crisis que acababa de soportar, que el llamado divino traspas\u00f3 su alma. Como la mayor\u00eda de nosotros s\u00f3lo podemos o\u00edrnos a nosotros mismos, no podemos escuchar nada de lo que Dios nos dice. Sin embargo, ser conducidos al lugar donde podemos o\u00edr su llamado significa ser profundamente transformados.<\/p>\n<h4>Comentario<\/h4>\n<ul>\n<li>Para que respondamos de manera espont\u00e1nea al llamado de Dios es necesario que primero lo escuchemos. Como dice Chambers, solo\u00a0si tenemos plena conciencia qui\u00e9n es el que llama,\u00a0nos sera possible escucharlo. O\u00edr la voz de Dios, no la voz de nuestras propias inclinaciones,\u00a0vocaciones, deseos y deliberaciones cautelosas.<\/li>\n<li>Pero si demasiadas veces solo escuchamos a nuestra propia persona, el llamado quedar\u00e1 sin respuesta. Se dice: \u00abDios llam\u00f3 a aquel, no a m\u00ed\u00bb, cuando lo que ocurre es que somos sordos espirituales. Pretendemos amar la Palabra, pero solo estamos \u00e1vidos de cobrar sus promesas y nos olvidamos por complete\u00a0del sentido verdadero de la revelaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Mientras enfoquemos\u00a0a nuestra vida como algo que nos pertenece y sobre lo que tenemos derecho de disponer, tal vez percibamos un eco de la voz que llama&#8230; sin embargo, \u00a0nuestra raz\u00f3n de ser no se cumplir\u00e1 por complete; no habremos participado en los designios del Se\u00f1or.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isa\u00edas 6:8 Despu\u00e9s o\u00ed que el Se\u00f1or preguntaba: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n enviar\u00e9 como mensajero a este pueblo? \u00bfQui\u00e9n ir\u00e1 por nosotros?\u00bb. \u2014Aqu\u00ed estoy yo \u2014le dije\u2014. Env\u00edame a m\u00ed. (NTV) Cuando hablamos del llamado de Dios olvidamos lo m\u00e1s importante, es &hellip; <a href=\"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/2024\/01\/16\/doc-016\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[43,48,71],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292"}],"collection":[{"href":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=292"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":296,"href":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292\/revisions\/296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=292"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=292"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/devocion.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=292"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}