El destino de su resurrección

Lucas 24:46

Esto es lo que está escrito, el Cristo tenía que morir y resucitar al tercer día. (PDT)

La cruz de nuestro Señor es la puerta de entrada a su vida. Y la resurrección significa que ahora Él tiene poder para impartirme esa vida, Cuando nací de nuevo, yo recibí del Señor resucitado su vida misma. El destino de la resurrección de Cristo, su propósito determinado de antemano, era llevar muchos "hijos a la gloria", Heb 2:10. El cumplimiento de su destino le da el derecho de hacernos hijos e hijas de Dios.

Nosotros nunca estamos en la misma relación en la que se encuentra el Hijo de Dios con su Padre. Pero el Hijo nos entra en la relación filial con Él. Cuando, nuestro Señor se levantó de entre los muertos, resucitó a una vida absolutamente nueva, una vida que nunca había vivido antes de su encarnación y que jamás había existido. Y su resurrección significa para nosotros que somos resucitados a esa clase de vida, no a nuestra vida anterior. Algún día tendremos un cuerpo glorioso semejante al de Él, pero aquí y ahora podemos conocer el poder y eficacia de su resurrección y andar en vida nueva (Ro 6:4). El firme propósito de Pablo era "conocerlo a él y el poder de su resurrección", Fil 3:10.

Jesús oró: "Pues le has dado potestad sobre toda carne para que dé vida eterna a todos los que le diste". Jn 17:2. En realidad, cuando decimos "Espíritu Santo" estamos nombrando la experiencia de la vida eterna que opera en los seres humanos aquí y ahora. El Espíritu Santo es la Deidad con su poder en acción y quien aplica la expiación de Cristo a nuestra experiencia. Gracias a Dios por la gloriosa y majestuosa verdad que su Espíritu puede producir en nosotros la naturaleza misma de Jesús, si solamente lo obedecemos.

Comentario

  • resucitar... para los griegos que en Atenas escucharon hablar a Pablo, la palabra anístemi era un simple verbo que describía el acto de 'estar de pie', o 'hacer estar de pie' en su forma transitiva. Se uso literalmente para designar el movimiento físico que cambia de posición sedentaria a la de estar levantado, y metafóricamente para designar un levantamiento en contra de algo, o de ser leve taxón a una posición superior.  Pero es el contexto de 'fuera de los muertos' que provocó el rechazo del público. El concepto de hombres que se levantan de la muerte nunca ha sido aceptable en buen sentido. Es la persona de Jesucristo que rompe el esquema y es el Evangelio que nos hace anhelar estar entre los que serán levantados.
  • Chambers señala la unicidad de la vida del Jesucristo resucitado y tiene razón.
    • El Logos es espíritu, la Segunda Persona de la Trinidad y Dios mismo.
    • El Hijo de Dios es la existencia hipostática de la Segunda Persona de Dios en Jesús, el ser humano que conserva su naturaleza sin culpa y sin corrupción.
    • El Cristo resucitado es el Hijo del hombre,  el ser humano que hace la voluntad de Dios de manera tan perfecta que esta perfección convierte su materia en sustancia incorruptible, reversando el dictamen de muerte que yace sobre la humanidad a causa del pecado.
  • Esta clase de vida no existió antes de Jesús y desde entonces es única de él. Pero en la resurrección de los muertos y el llamado a los vivos, el proceso de conversión de lo efímero a lo eterno se repetirá con poder en todos los que han nacido de nuevo por el poder del Espíritu Santo. No podemos tener esperanza de resurrección para la vida que tenemos, sólo para la vida nueva que Cristo nos permite a través del Espíritu. Dios esperará con el día de la Resurrección hasta asegurar que la humanidad entera haya tenido oportunidad de estar en el número de los resucitados ya que por eso fue que Jesús murió.
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