Cuidadosa atención o hipocresía

1 Juan 5:16

Si alguno ve a su hermano cometer un pecado que no lleva a la muerte, ore por él y Dios le dará vida. Me refiero a quien comete un pecado que no lleva a la muerte.... (NVI)

Si no le prestamos atención a la manera en que el Espíritu de Dios obra en nosotros, nos volveremos unos hipócritas espirituales. Cuando vemos dónde falla la gente, transformamos nuestro discernimiento en la burla y el desdén de la crítica y no en intercesión a su favor. Dios nos revela estas verdades sobre otras personas no por la agudeza de nuestra mente, sino por el discernimiento directo de su Espíritu. Si no le prestamos atención a cual es la fuente de la revelación, nos volvemos focos de crítica y olvidamos que Dios dice: "Pedirá y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte". Ten cuidado, no sea que te conviertas en un hipócrita al gastar todo tu tiempo tratando de corregir a los demás, en lugar de tú mismo serás hallado adorando a Dios.

Una de las cargas más sutiles que Dios nos coloca como santos es la del discernimiento con respecto a otros. Él nos da revelación para que podamos aceptar la responsabilidad de esas almas delante de El y para que se forme en nosotros la mente de Cristo sobre ellas. Debemos interceder de acuerdo con lo que Dios dice que nos concederá, es decir, vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. No es que nosotros ponemos a Dios en contacto con nuestra mente, sino que levantamos y avivamos hasta el punto de que Él puede impartirnos su mente acerca de las personas por las que intercedemos. ¿Puede Jesucristo ver en nosotros los dolores de parto que hay en alma? No, a menos que estemos tan identificados con Él que nos avivemos para obtener una visión de las personas por quienes oramos. ¡Que podamos aprender a interceder con todo nuestro corazón para que Jesucristo esté satisfecho con nosotros como intercesores!

Comentario

  • pecar... la etimología famosa del griego jamartano, "errar el blanco", no corresponde a la dimensión de lo que significa. 'Pecar' es, en todo lugar pecar contra Dios. Incluso si se expresa como 'pecar contra el hermano', el pecado se dirige contra el Señor. No hay pecado posible que no sea -independiente de las demás circunstancias- contra Dios.
  • Es muy inquietante escuchar a Juan decir: si el pecado de tu hermano es de muerte, no ore por él. Por supuesto, abre dos preguntas. Primero, ¿qué es el "pecado de muerte"? y segundo, ¿qué puedo hacer entonces, si no puedo orar por él? No es la única vez que se formula de esta manera, ocurre tanto en 1 Corintios, capítulo 5 y en Mateo 18:15-17. El que tiene pecado de muerte es la persona que renuncia a la presencia del Espíritu Santo, la persona que se auto absuelve y deja de declarar su pecados delante el Señor; en breve, es quien ya no pide perdón y, por lo tanto,  es igual a un no creyente. Hay que tratarlo como tal, a saber: convencerlo y convertirlo al Señor.
  • En ningún caso la exhortación es a que juzguemos, o a que nos sintamos superiores- Si Dios nos da algún conocimiento de los problemas que agobian a un herman@. es para darle  apoyo espiritual y orientación conforme al Espíritu Santo. Como Chambers dice, de otra manera corremos gran peligro en distanciarnos del dolor de Jesús en vista de un mundo que lo clava a la cruz, pero por el que él, no obstante de todo, interviene delante de Dios: "Perdónales porque no saben lo que hacen".
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